“La libertad no es individual, sino que es algo que construimos juntas y juntos.”
En un contexto marcado por la crisis habitacional, el envejecimiento poblacional, la soledad no deseada, el aumento de las desigualdades y el impacto del cambio climático en la vida cotidiana, pensar en otras formas de habitar se vuelve no solo deseable, sino urgente. El proyecto Cohousilience nace desde esa necesidad: repensar el acceso a la vivienda desde una lógica inclusiva, resiliente y comunitaria.
Financiado por el programa Erasmus+ de la Unión Europea, Cohousilience impulsa un enfoque innovador basado en el aprendizaje colectivo, el diseño colaborativo y la creación de redes entre diferentes actores que están transformando el panorama de la vivienda en Europa. El nombre del proyecto combina las palabras “cohousing” y “resilience”, sintetizando su apuesta: fortalecer comunidades desde modelos de vivienda cooperativa y compartida, donde las personas se cuidan mutuamente y construyen juntas sus entornos vitales.
De los retos globales a las soluciones locales
Cohousilience parte de una convicción clara: la vivienda no es solo un lugar donde dormir, sino un espacio donde construir relaciones, desarrollar autonomía y formar parte de algo más grande que uno mismo. Para ello, se han puesto en marcha cinco experiencias piloto en distintos países europeos —Italia, Francia, Bélgica, Portugal y España— en las que se están desarrollando Community Hubs, centros de aprendizaje comunitario y dinamización vecinal dentro de iniciativas de vivienda cooperativa.
Estos Community Hubs no solo promueven una forma alternativa de habitar, sino que ofrecen formación informal a cohousers, oportunidades de participación a la ciudadanía y espacios de encuentro donde personas migrantes, mayores, jóvenes y profesionales del ámbito social, urbanístico y educativo pueden interactuar desde la horizontalidad y la corresponsabilidad.
Aprender, acompañar, transformar
A lo largo de sus 30 meses de duración, el proyecto ha apostado por una metodología práctica y conectada con el territorio. Se han organizado visitas de estudio a iniciativas inspiradoras de cohousing en Italia, Francia y Bélgica, con la participación de equipos técnicos y sociales de cada país. Estas visitas han permitido no solo aprender de experiencias pioneras, sino también fortalecer el vínculo entre los actores implicados en cada territorio, desde cooperativas y entidades sociales hasta administraciones públicas.
Uno de los frutos más visibles del proyecto será el Cohousing Handbook, una guía abierta y práctica que recoge aprendizajes, claves metodológicas, retos y buenas prácticas en torno a los procesos de vivienda colaborativa. El objetivo es que este material sirva como recurso tanto para grupos promotores como para ayuntamientos, técnicas y profesionales que estén acompañando procesos similares en sus contextos.
Además, Cohousilience apuesta por la tecnología al servicio de la comunidad, mediante el desarrollo de una APP que conectará a los diferentes Community Hubs europeos, favoreciendo el intercambio, la visibilidad y el apoyo mutuo entre experiencias.
Claves desde la práctica
Entre las claves que está poniendo en valor el proyecto destacan:
- La centralidad de la diversidad como motor de innovación social: Integrar voces diversas —por edad, origen, capacidades o trayectorias— enriquece los proyectos y los hace más sostenibles.
- La escucha activa y la gobernanza participativa como pilares de la convivencia.
- El papel transformador de la formación no formal, que empodera a las personas para convertirse en protagonistas de sus entornos.
- Y, sobre todo, la fuerza de las alianzas: nada de esto sería posible sin el trabajo conjunto entre ciudadanía, instituciones, tercer sector y redes europeas.
Hacia un modelo replicable y vivo
Cohousilience no busca definir un único modelo de cohousing, sino apoyar procesos situados, vivos y conectados con las necesidades reales de las personas y sus territorios. Por eso, cada piloto del proyecto está adaptado a su contexto, con dinámicas propias, pero compartiendo una visión común: habitar de otra manera es posible.
En definitiva, Cohousilience está sembrando una semilla para una Europa más habitable, inclusiva y conectada. Porque cuando la vivienda deja de ser un producto y se convierte en un proyecto colectivo, dejamos de sobrevivir para empezar a vivir en comunidad.
Socios del proyecto:
